Toledo y su legado judío

No se sabe con exactitud la fecha en que empezaron a asentarse los judíos en tierras toledanas, aunque muchos coinciden en afirmar que cabe la posibilidad de que tales fechas pudieran coincidir con los orígenes de la ciudad.
El gran esplendor de la comunidad judía en Toledo tuvo lugar entre los siglos XII y XIII, que fue disminuyendo a medida que corría el siglo XIV, culminando en su definitiva expulsión en el año 1492.
Un
paseo por la judería de Toledo y por las principales obras construidas por ellos conseguirán que nos hagamos una idea de cómo era y cómo vivían quienes formaban parte de dicha comunidad.
Los que siguen son algunos de los lugares que no debemos dejar de visitar a lo largo de nuestra ruta.
Puerta Del Cambrón: Se la conoce también por el nombre de Puerta de la Judería y es de estilo renacentista. Por ella se entraba al antiguo barrio judío. Constaba de dos torreones que en el siglo XVI fueron ampliados a cuatro. Su nombre tiene su origen en las cambroneras que crecían antiguamente en ella. Las cambroneras son unos arbustos que producen un pequeño fruto parecido a una baya.
Monasterio de San Juan de los Reyes: Es obra del arquitecto Juan Guas, que la construyó por orden de los Reyes Católicos. Está considerada por muchos como la iglesia más bella de la ciudad. La finalidad de su construcción era conmemorar la victoria obtenida en la batalla de Toro. Posee un claustro de una gran belleza, destacando también su capilla mayor, especialmente por los grandes escudos de los monarcas que allí se encuentran y que están sujetados por unas gigantescas águilas.
Sinagoga de Santa María la Blanca: Se trata de una hermosa construcción que consta de 28 arcos, asentados sobre pilares blancos. Fue construida en el siglo XII, perteneciendo a la comunidad judía. A principios del siglo XV les fue arrebatada y pasó a ser una iglesia cristiana (fotografía).
Museo Victorio Macho: Es la antigua vivienda y taller de este famoso escultor palentino. Actualmente se expone en él una gran parte de su obra, donada por él mismo a su muerte. Se encuentra ubicada en un bonito paraje, en la zona conocida como Roca Tarpeya, que se aboca a un desfiladero bajo el cual discurre el río Tajo.
Sinagoga del Tránsito: Es una bellísima construcción edificada a mediados del siglo XIV por los judíos, pero que, como tantas otras obras, después de su expulsión fue consagrada como templo cristiano. Lo más destacable son sus paredes, decoradas con motivos hebreos y mozárabes, así como con grecas, con un efecto hermoso y llamativo. Actualmente alberga en su interior el Museo Sefardí, en el que se explica la historia de los judíos en España, a la vez que se exponen objetos religiosos y tradicionales de este pueblo.
Museo de El Greco: En contra de lo que algunos creen, en realidad este edificio no fue nunca la casa de El Greco. Se trata de una fiel reproducción de una vivienda toledana, una construcción típica del siglo XVI, con el mobiliario y los objetos adecuados, dentro de la cual se exponen algunas obras del famoso pintor, así también como la de otros artistas.
Iglesia de Santo Tomé: Construida en el siglo XIV, destaca en ella su torre de estilo mudéjar. Sin embargo, lo que ha dado fama a nivel mundial a esta Iglesia no tiene que ver con su arquitectura ni con ella misma, sino el hecho de guardar en su interior uno de los cuadros más importantes y conocidos de El Greco. Se trata de la obra “El entierro del señor de Orgaz”, al cual se debe que la de Santo Tomé sea la iglesia más visitada de toda la ciudad.
Mirador de la Virgen de Gracia: Se encuentra emplazado en lo alto de un cerro que lleva su mismo nombre. Desde él podemos contemplar unas vistas impactantes tanto del Monasterio de San Juan de los Reyes como del cauce del río Tajo.
Puente de San Martín: Fue construido en el siglo XIV , y su finalidad era defensiva. Es de estilo gótico, formado por cuatro arcos, de los cuales el central es más ancho que los otros. Su altura es de 27 metros y destacan las dos torres colocadas cada una a un extremo del mismo.